19 de Junio, 2017
La putica de Botero pronto estará de regreso en su casa

(Prensa FMN. Caracas, 19 de junio de 2017) Ya concluyó el proceso de corrección de pigmentos de la escultura La putica, de Fernando Botero. Esta recibió en el Centro Nacional de Conservación y Restauración del Patrimonial, Cencrep, de la Fundación Museos Nacionales, FMN, los tratamientos de restauración para su correcta conservación.

La escultura, The little whore (La putica), ingresó al Museo de Arte Contemporáneo, MAC, en 1982. Es la segunda pieza del reconocido artista, que pasó a formar parte de la colección del MAC. Como parte de su programación, en el Cencrep se corrigen los efectos nocivos de la exposición de esta obra a los factores ambientales como la incidencia de la luz, además de una mala praxis por el uso de materiales poco resistentes a la incidencia de la luz que padeciera la obra, antes de la adquisición por parte del museo.

La adecuada intervención de esta pieza está en manos de la especialista del Cencrep, Ingrid Lozano, artista plástico y escultora, Ella, corrigió algunos problemas generados por la degradación de sus materiales, que degeneró en la presencia de manchas oscuras, ocasionadas por la oxidación de algunos de los pigmentos de la policromía.

Lozano, comenta que la pieza recibió un barrido de solubilidad (con una mezcla de solventes orgánicos e inorgánicos) para determinar la afinidad de los componentes de la obra y garantizar el uso de las sustancias más adecuadas para su recuperación. La idea es que la totalidad de la obra vuelva a tener uniformidad en el color.

También, explica que la restauración atenuó manchas y devolvió equilibrio al rojo del vestido de La putica. Se usaron materiales que soportan, eficientemente, la exposición a la luz y, por tanto, no modifican la apariencia de  la escultura. Sólo resta concretar la nivelación del brillo para que sea totalmente homogénea.

Recuerda la especialista que el Cencrep persigue la conservación del patrimonio que representan las obras de arte, protegiéndolas de manera óptima. El objetivo es combatir, constantemente, la degradación de sus componentes por motivos naturales como luz, temperatura y humedad; por causas intrínsecas derivadas de la técnica empleada por el artista o la calidad de los materiales constituyentes; o razones externas como el  almacenamiento inadecuado, la mala manipulación e incluso el vandalismo. (PRENSA FMN- FIN)